Baila bolero con tu respiración y sonríe
Te invito a leer el texto despacio, como quien saborea un postre delicioso… puede que alguna frase le regale un abrazo a tu alma.
Conversa con tus emociones el lenguaje de la fe. Háblale a tu montaña de las hazañas de Dios en tu vida. Háblale de su amor, de su cuidado, de sus bendiciones que sobrepasan todo razonamiento humano.
Pausa y observa
Si prestas un poquito de atención verás a la felicidad salir a tu encuentro. ¿La reconoces? Ahí, en ese sentido de paz y calma, justo en medio de tus circunstancias adobadas con limón y sal. Te invita a una pausa, te premia con la perspectiva de una niña segura en un abrazo de amor y protección.
Existe un tipo de bienestar mental y emocional que solo florece en el corazón que prefiere defender su paz a tener la razón.
Me hace bien escuchar con amor el diálogo de mis emociones, Validar mis sentimientos y expresar con claridad cómo me siento. No para demandar empatía en otros, sino para encontrar luz en mi jardín interior.
Más de eso que me da energía.
Más de aquello que hace sonreír mi alma,
Más de esto que alimenta mi paz interior.
Más de todo lo que me hace consciente de mi propósito de vida.
Amor y Gracia,
Sandy


