Palabras que acompañan, abrazan y alivian

Crochet con mis garabatos

Deberías verla desde que comenzó a poner en orden su mundo interior.   Para mi amiga  reconstruyéndose a sí misma:   Querida amiga,   Tienes permiso de sentir, de validar

Me elijo a mí

Respeta tus ritmos. En el descanso florecen ideas, soluciones y nuevos comienzos.   Para mi corazoncito agotado: A veces soy muy dura conmigo misma. Sacrifico mi esencia en el altar

Limonada fresca y pie de limón

No subestimes el poder de las pisadas fe de una mujer vulnerable decidida a levantarse.   Para mi amiga construyendo un monumento con las piezas rota de su historia:  

Ella es fuerte y sensible

Una conversación honesta y sin libretos con una buena amiga es bálsamo al corazón triste y confundido.   Si decides acompañarme en mis emociones desbordadas…   Querida amiga, No estoy

Un jardín llamado Gracia

La Cruz nos recuerda que el dolor y la oportunidad caminan de la mano, que los finales son nuevos comienzos, que el amor y la gracia divina siempre prevalecen.  

En lo simple y cotidiano

Con el tiempo aprendí que la felicidad es más que sueños cumplidos y vida carente de desafíos. Es la valiente decisión de salir a su encuentro cada mañana, aunque tengamos

Mi fe de paseo y mi mundo patas arriba

Existen momentos donde lo único que calma la tormenta en nuestro interior es el mimo de nuestro creador.   Para mi amiga con fe tambaleante y una mochila pesada  

Un café con Sole

En el silencio sano, crezco y florezco.     Querida Sole, Me hace mucha ilusión compartir contigo y decirte lo agradecida que estoy de haberme dado la oprtunidad de conocerte

Silencios que endulzan el alma

Siente lo que sientes, acepta tu vulnerabilidad como parte de tu proceso de transformación.   Para tí, linda amiga, con el corazón cansado…   Pasa adelante: la mesa está servida,

Quiérete Bonito

No estoy sola, estoy conmigo. Abrazo los rinconcitos sensibles de mi alma, descanso en la mano soberana que me cuida.     Para mi amiga aprendiendo el camino hacia ella

Oda a mi cafecito mañanero

Existe una complicidad especial entre el silencio y una taza de café caliente entre las manos.     El día fluye diferente cuando degusto mi primera taza de café en

Entre zigzags y días soleados

Merezco hacer una pausa, mirar el camino recorrido y aplaudirme por las pruebas superadas en el anonimato, por las lágrimas derramadas en silencio, mientras esperaba el paso de la tormenta.