Sintoniza tu alma en su estación favorita. Ahí, donde cantan sus sueños; donde la paz interior toma café en el regazo de la gracia; donde encuentra ilusión, propósito y plenitud.
Para las que perdemos la paz sobrepensando las cosas…
Querida Amiga,
Me dices que estás experimentando unos días de bajón; que tu mente se extravió en el mar de la negatividad, que una nube gris envolvió tu barca y has perdido visibilidad para regresar a casa.
Qué feo se siente ese malestar en nuestro interior cuando entretenemos pensamientos que nos hostigan y nos maltratan.
Nos involucramos tímidamente en su juego, luego comenzamos a rumiar desenfrenadamente, y terminamos siendo víctimas de una guerra que asalta nuestra energía mental, emocional y física, nublando nuestra fe, enredándonos en un espiral de desánimo.
Quizás no sepa exactamente cómo te sientes en este instante, pero de alguna manera, puedo identificarme.Yo también me pierdo de cuando en cuando en el vasto mar de esos razonamientos tiranos e intimidantes.
¿Sabes que me ayuda mucho? Hablarme a mí misma con amabilidad y tomarme un café con los siguientes enunciados:
- ¿Quién pinta el lienzo de mi alma?
- No soy víctima de todo lo que aterriza en mi mente. Tengo poder de elección.
- Un pensamiento sana otro pensamiento.
Piensa en lo que piensas. Cultiva tu voz interior con lluvia de amor, sonrisas de comprensión, miradas de compasión y pasitos firmes de fe.
Recuerda: no estás sola. Dios es amor, Dios te ama, Dios está contigo.
Amor y Gracia
Sandy


