Hago una pausa para escuchar el dialogo honesto de mis emociones. Siento lo que siento y no me juzgo por ello.
Para mi amiga sintiendo sus emociones a todo color.
Querida amiga:
¿Quién ha invalidado tus emociones? ¿Quién te ha vestido de culpa por
expresar con honestidad tus sentimientos? Permíteme abrazarte con mis palabras
y recordarte que, es sano sentir lo que sientes con total honestidad, sin culpa
ni juicio. Un dulce alivio se aviva en nuestro interior cuando somos capaces de
nombrar nuestras emociones con nombre y apellido, identificar qué la detonó, soltarla,
y luego recordarnos que todo estará bien.
¿Alguna vez has invitado aquello que sientes a tomar café? Me refiero a una charla a corazón abierto contigo misma, desde la autocompasión y la comprensión. Con la finalidad de crear un espacio seguro donde puedas procesar esa amalgama colorida que te abruma.
La escritura es una herramienta
muy efectiva, te primite desahogarte libremente de manera privada. También ayuda
muchísimo una conversación con esos ángeles que llamamos amigas, esas
que caminan con pies de seda los
pasillos dolorosos de nuestro corazón, que escuchan sin reproches, que usan sus
palabras como bálsamo.
Tus sentimientos son válidos y nunca debes reprimirlos ni avergonzarte de
ellos. Canalizalos de manera sana a través del autoconocimiento y la reflexión,
te ayudará a no derramar tu frustración sobre los demás en enojo e irrespeto. A
todos nos ha pasado, somos humanos, sin embargo, siempre tenemos la oportunidad
de mejorar, de honrar el proceso de crecimiento y salir mejor al otro lado del
tunel.
Abraza tu vulnerabilidad, siente lo que sientes. Eso, querida amiga, es
valentía.
Amor y gracia,
Sandy